Política
La Zona de Bajas Emisiones de Barcelona restringe el acceso de vehículos en 95 kilómetros cuadrados
La zona obliga a los vehículos sin etiqueta medioambiental de la DGT a no circular por ella de lunes a viernes entre las 7 y las 20 horas, bajo multas de hasta 200 euros.
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La Zona de Bajas Emisiones de Barcelona abarca más de 95 kilómetros cuadrados y restringe el acceso a los vehículos sin etiqueta medioambiental de la DGT de lunes a viernes entre las 7 y las 20 horas, con multas de hasta 200 euros para quienes incumplan la normativa. La medida condiciona directamente la movilidad diaria de los vecinos que se desplazan en coche hacia o a través de las zonas afectadas por motivos laborales, personales o de gestiones.
Contexto normativo y alcance local
Barcelona declaró la Emergencia Climática en enero de 2020 con el objetivo de acelerar la reducción de emisiones. Dicha declaración respalda el Plan Clima 2018-2030 de la ciudad, que tiene como meta reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50 por ciento respecto a los niveles de 1992 antes de 2030, con una inversión de 563 millones de euros distribuidos en 103 medidas. Entre estas se incluyen la ampliación de zonas peatonales y la instalación de paneles solares. La iniciativa de las Supermanzanas forma parte del mismo esfuerzo, con el objetivo de dar prioridad a peatones y ciclistas en el 70 por ciento de las calles.
El turismo añade presión sobre estas normativas: los cruceros representan el 28,5 por ciento de las emisiones de óxidos de nitrógeno cancerígenos en la ciudad, mientras que cada residente genera 500 kilogramos de residuos al año, cifra vinculada en parte al volumen de visitantes. Los servicios locales y los calendarios de recogida de residuos se adaptan, por tanto, tanto a las necesidades de los vecinos como a los flujos turísticos estacionales.
Efectos sobre los residentes y resultados registrados
Los residentes cuyos vehículos no cumplen los requisitos deben reorganizar sus desplazamientos, recurrir al transporte público o asumir las multas cuando accedan a la zona en el horario restringido. Los cambios derivados de las Supermanzanas también modifican el trazado de las calles en varios barrios, alterando las opciones de aparcamiento y el acceso para la distribución de mercancías en hogares y pequeños negocios. Los niveles de contaminación atmosférica han caído un 31 por ciento desde 2015 tras la implantación de la Zona de Bajas Emisiones y las restricciones de tráfico asociadas.
El Plan Clima sigue orientando las próximas actuaciones, y el Ayuntamiento ha señalado que las medidas contempladas contribuirán a alcanzar el objetivo de emisiones para 2030. La implementación continúa vinculada al presupuesto vigente y a las 103 acciones previstas, sin que se hayan anunciado plazos adicionales en la documentación actual.