Política
El Plan de Movilidad Urbana de Barcelona y una inversión de 3.300 millones de euros en transporte apuntan a reducir el uso del vehículo privado
Las políticas buscan trasladar los desplazamientos hacia la movilidad a pie, el transporte público y la bicicleta, con posibles efectos en cómo los barceloneses distribuyen el gasto del hogar en sus traslados cotidianos.
Cómo elaboramos esta noticia
El Plenario del Consell Municipal aprobó el Plan de Movilidad Urbana 2024, que fija un objetivo del 81,52 por ciento de los desplazamientos en transporte a pie, transporte público o bicicleta. Una propuesta de continuación para 2025-2030 eleva la cuota del transporte sostenible hasta el 85 por ciento y pretende reducir el uso del vehículo privado del 19,9 por ciento al 15 por ciento en el área metropolitana. Estos objetivos cuentan con el respaldo de un programa de la Generalitat de Catalunya dotado con 3.300 millones de euros, que incluye la finalización del tramo central de la Línea 9 del Metro y la modernización de 366 km de carreteras con carriles 2+1.
La ciudad también lleva a cabo 49 obras de infraestructura estivales, entre las que figuran el soterramiento de un tramo de la Ronda de Dalt, la remodelación de La Rambla y Via Laietana, y la ampliación de la línea 8 de los FGC. Un programa de renovación independiente de 200 millones de euros abarca 29 barrios e incluye una reforma integral de la red de alcantarillado por valor de 18,4 millones de euros a lo largo de más de 10 km de redes, además de la sustitución de 11 grupos de escaleras mecánicas y 13 ascensores. La financiación de la Unión Europea, de 128 millones de euros, respalda 73 proyectos metropolitanos, mientras que los fondos Next Generation aportan 33 millones adicionales destinados a autobuses de cero emisiones, renovaciones del metro y trabajos en Via Laietana y la Avinguda Meridiana.
Cambio modal previsto y patrones de desplazamiento de los residentes
El Plan de Movilidad Urbana 2024 recoge 62 líneas de actuación y más de 300 medidas. Proyecta un incremento del 7,5 por ciento en los desplazamientos a pie, un aumento del 15,7 por ciento en el uso del transporte público y un crecimiento del 129,4 por ciento en el uso de la bicicleta respecto a los niveles de 2018. La propuesta 2025-2030 busca trasladar 250.000 desplazamientos laborales en vehículo privado al transporte público, especialmente en las conexiones metropolitanas. Las autoridades también preparan una segunda fase de colaboración público-privada valorada en 1.500 millones de euros para ampliar las redes de metro y tranvía, incluidos nuevos tramos de tranvía al norte y al sur de la ciudad.
Estos cambios se enmarcan en un compromiso más amplio de reducir a la mitad las emisiones antes de 2030 respecto a los niveles de 1992 y de disminuir la movilidad privada motorizada en un 20 por ciento. La red de autobuses NEONA, implantada entre 2012 y 2018, ya contribuyó a mejorar la calidad del aire en años anteriores.
Consideraciones para el presupuesto familiar
Los vecinos que actualmente dependen del vehículo privado para ir al trabajo o realizar gestiones cotidianas podrían verse ante la decisión de trasladar algunos de sus desplazamientos al transporte público a medida que se inauguren nuevas infraestructuras y aumenten las frecuencias de servicio. Se prevé que la reducción planificada del uso del coche modifique la parte del gasto familiar destinada a combustible, aparcamiento y mantenimiento del vehículo. Al mismo tiempo, el aumento de la inversión en zonas peatonales, carriles bici y ampliaciones de la red ferroviaria tiene como objetivo ampliar el abanico de opciones de desplazamiento de menor coste disponibles en los 29 barrios incluidos en el programa de renovación.
La ejecución de los proyectos dependerá de la secuenciación del programa de 3.300 millones de euros, la fase de colaboración público-privada de 1.500 millones y las 49 obras estivales en curso. Los documentos aprobados no establecen ningún calendario adicional más allá del horizonte de planificación 2025-2030 ya fijado.