Política
Las normas de la Zona de Bajas Emisiones de Barcelona restringen el acceso de vehículos en horario laborable
Los conductores sin etiqueta medioambiental válida se exponen a multas de 200 € de forma inmediata al acceder a la zona en días laborables entre las 7 y las 20 horas.
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La Zona de Bajas Emisiones de Barcelona abarca más de 95 km² y prohíbe la circulación de todos los vehículos sin etiqueta medioambiental de la DGT en días laborables de 7 a 20 horas. Las restricciones se extienden a L'Hospitalet, Sant Adrià de Besòs y partes de Cornellà y Esplugues, y afectan directamente a los residentes que utilizan el coche en estas zonas para ir al trabajo o realizar sus desplazamientos cotidianos.
El Plan Clima 2018-2030 del Ayuntamiento y la Declaración de Emergencia Climática de 2020 fijan como objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50% entre 1992 y 2030. Estas medidas están respaldadas por una inversión de 563 millones de euros en 103 actuaciones que incluyen la zona de bajas emisiones y la expansión de paneles solares.
Registro y normativa de permisos para conductores locales
Los vehículos matriculados en el extranjero deben inscribirse en el Registro Metropolitano de Vehículos Extranjeros y Otros Vehículos Autorizados antes de acceder a la zona. Los vehículos más contaminantes y antiguos —anteriores al año 2000 en el caso de los de gasolina, o anteriores a 2006 en el caso de los diésel— pueden solicitar hasta 10 permisos temporales de 24 horas al año. Los residentes sin etiqueta válida ni registro se enfrentan a una multa de 200 €, y los reincidentes pueden ver incrementada la sanción en un 30%. Tras cometerse una infracción, el conductor dispone de 90 minutos para abandonar la zona antes de que se aplique una segunda multa.
Turismo y residuos en la vida cotidiana
El turismo contribuye de manera significativa a la contaminación: los cruceros son responsables del 28,5% de los óxidos de nitrógeno cancerígenos y del 3,5% de la contaminación por partículas. Los residentes generan 500 kg de residuos per cápita al año, a los que se suman los producidos por los turistas. Estos factores están estrechamente relacionados con la zona de bajas emisiones, ya que las restricciones a la circulación forman parte del esfuerzo más amplio contemplado en el Plan Clima para abordar las emisiones procedentes de múltiples fuentes que afectan a la calidad del aire de quienes viven en la ciudad.
La zona funciona como uno de los 103 elementos financiados a través de la inversión de 563 millones de euros. El control se lleva a cabo en días laborables durante el horario establecido, por lo que los residentes que se desplazan en coche deben cumplir con los requisitos de registro y etiqueta cada vez que acceden al área afectada. El Gobierno prevé continuar implementando las medidas restantes hasta 2030 para alcanzar el objetivo de reducción de emisiones.