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Voces de la comunidad afectada por las novedades educativas en Barcelona
Familias y estudiantes de toda Barcelona reflexionan sobre el impacto de las nuevas normas en dispositivos, ratios de alumnos y estructuras escolares de cara al curso 2025-2026.
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El curso escolar 2025-2026 arranca el 8 de septiembre con 1.326.352 estudiantes, desde infantil hasta formación profesional. La cifra supone un descenso de 8.493 alumnos respecto al año anterior, impulsado por la caída de la natalidad, y trae consigo cambios inmediatos que afectan al día a día de las familias de toda la ciudad.
Restricciones a móviles y relojes inteligentes
Barcelona aplica una prohibición total del uso de teléfonos móviles y relojes inteligentes para todos los alumnos de hasta 16 años en los centros de primaria y secundaria durante el curso 2025-2026, el primero en que entra en vigor esta normativa. Desde la comunidad educativa señalan que las familias tendrán que replantear la forma de comunicarse con sus hijos, recurriendo con más frecuencia a las secretarías de los centros o acordando fórmulas de contacto fuera del horario lectivo en lugar de los mensajes directos durante la jornada.
Nuevas escuelas de línea única y cambios en las matrículas
Durante el curso 2025-2026, Barcelona contará con 26 centros de educación infantil y primaria integrados, entre ellos cuatro de nueva creación: La Flor de Maig, Els 30 Passos, Enric Granados y Tomàs Moro. Las familias que viven cerca de estos centros describen los ajustes que están realizando en sus rutinas de transporte y en la gestión del tiempo extraescolar a medida que los patrones de matrícula se reconfiguran con la ampliación de la red.
La segregación escolar ha bajado de 0,49 a 0,39 en educación infantil y primaria, y de 0,44 a 0,34 en secundaria entre los cursos 2020-2021 y 2023-2024. Los vecinos observan que estas mejoras constatables pueden favorecer aulas más diversas en los próximos trimestres.
Reducción progresiva de las ratios por aula
El curso 2026-2027 supondrá un paso adelante en la reducción de ratios: el 73 por ciento de los centros públicos del segundo ciclo de infantil y de primaria tiene como objetivo alcanzar una ratio de 20 alumnos por clase. Las familias ya debaten cómo los grupos más reducidos podrían transformar el apoyo con los deberes y las reuniones con el profesorado una vez que los objetivos entren en vigor.
Todas estas medidas llegan de forma simultánea, lo que lleva a muchos hogares a revisar sus horarios, sus hábitos con los dispositivos digitales y la elección de centro antes de septiembre. La información sobre matrículas y detalles específicos de cada escuela está disponible en las oficinas municipales de educación para cualquier familia que necesite orientación práctica.