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Las políticas escolares de Barcelona siguen tendencias globales en la prohibición de dispositivos e infraestructura
La ciudad se prepara para el curso 2025/26 con una prohibición total de teléfonos inteligentes y relojes inteligentes, junto con obras de renovación y nuevos centros educativos, siguiendo patrones observados en otros grandes sistemas educativos.
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Las escuelas catalanas aplicarán una prohibición total de teléfonos inteligentes y relojes inteligentes para los estudiantes de educación obligatoria a partir del curso 2025/26. La prohibición abarca todo uso en las aulas y los terrenos escolares sin excepciones. Este paso se produce mientras Barcelona se prepara para el año académico que comienza el 8 de septiembre para los niveles de infantil, primaria y secundaria obligatoria.
Por qué destaca el momento
La política llega junto con una caída documentada en el número de estudiantes y los esfuerzos continuos para reducir la segregación escolar. Las previsiones muestran 1.040.925 estudiantes en toda Cataluña para el próximo curso, un descenso de 12.013 respecto al año anterior. Los índices de segregación en Barcelona cayeron de 0,49 a 0,39 en educación infantil y primaria, y de 0,44 a 0,34 en secundaria entre 2020/21 y 2023/24. Estos cambios se producen mientras la ciudad lleva a cabo 83 proyectos distintos de mejora, ampliación y renovación en centros educativos durante las vacaciones de verano, en el marco de un paquete de 95 medidas respaldado por más de 62 millones de euros.
Programas locales y próximos pasos
Barcelona ya ha abierto cinco nuevos institutos escuela en el curso 2024/25, incluyendo cuatro ampliaciones en Nou Barris y un instituto fusionado en Sant Andreu. Un esfuerzo de innovación separado de tres años llamado Xarxes per al canvi está formando a 152 centros, 87 públicos y 65 concertados, en métodos de enseñanza basados en competencias. A partir de 2027, la región introducirá la plataforma digital única La Meva Educació para gestionar la documentación escolar, las notas, los pagos y las ausencias, en sustitución de múltiples aplicaciones existentes. Estas medidas sitúan a Barcelona entre otras grandes ciudades que han endurecido las normas sobre dispositivos y consolidado los sistemas digitales en los últimos años. Las familias pueden esperar la continuación de los trabajos en las instalaciones existentes durante el resto del verano y la implantación gradual de la plataforma unificada después de 2027.